Uno de los consejos de mi artículo El flash y como hacer fotos decentes con él era el de rebotar su luz para evitar la aparición de sombras duras; algo en lo que no me extendí demasiado por considerarlo básico. Ahora, leyendo este artículo (en inglés) de Udi Tirosh he reconsiderado mi postura al volver a descubrir que casi nunca está todo dicho.

Ventajas de rebotar el flash

  • Cuando rebotamos el flash, la luz llega al sujeto que fotografiamos de forma difuminada.
  • Eludimos el problema de los ojos rojos gracias a que la fuente de luz no se encuentra en el mismo eje que las pupilas.
  • Eliminamos esas sombras tan duras situadas tras el sujeto.
  • Las réflex digitales y los flashes modernos pueden calcular automáticamente la potencia necesaria para rebotar la luz. Simplemente utiliza el modo TTL, eTTL, iTTL o heckTTL…

Inconvenientes de rebotar el flash

  • No tenemos nada sobre lo que rebotarlo. Nos encontramos en un exterior o no tenemos ninguna pared blanca, techo o grupo de gente vestidos de claro cerca.
  • Pérdida de luz. Cuando rebotamos el flash, la potencia del destello se ve reducida aun teniendo la pared más blanca y grande del mundo cerca, y existen situaciones en los que el destello final que alcanza al sujeto no es suficiente.
  • ¡Humo! El humo es el enemigo de los flashes. Si estamos en un ambiente cargado o bajo los designios de un DJ obsesionado con las máquinas de humo lo tendremos crudo ya que este refleja la luz y producirá una brillante cortina blanca ante nosotros.

Técnicas de rebote

  1. Rebote en techo. Apuntamos con la cabeza del flash directamente al techo o con un ángulo de 75 grados aproximadamente. El techo hará las veces de un gran reflector aunque como inconveniente está la posibilidad de que aparezcan algunas sombras cerca de los ojos a causa de que toda la luz proceda de arriba.

  1. Rebote invertido en techo. En este método colocamos el flash en un ángulo de 45 grados apuntando hacia atrás de modo que el destello rebote en el techo y la pared ubicados a nuestras espaldas. Evitaremos la sombra de los ojos del método anterior, aunque necesitaremos una pared detrás.

  1. Rebote en pared o lateral. Colocamos la cabeza del flash en un ángulo de 90 grados respecto al sujeto de forma que apunte a la pared más cercana. Conseguiremos una luz direccional que da profundidad a la imagen.
  2. Rebote en personas. Este último no se me había pasado jamás por la cabeza y es bastante socorrido. ¿Estamos en un exterior o no hay ninguna superficie cercana sobre la que rebotar el flash? No importa, coloca a ese amito tuyo que siempre va en camiseta (blanca, el heavy de negro no sirve) y ya tenemos superficie de rebote. Eso sí, hay que tener en cuenta que: a) La luz rebotada será escasa así que conviene que haya algo de luz ambiente. b) Recordadle a vuestro amigo que cierre los ojos y evitaréis a tener un ex-amigo ciego.

Ilustración vectorial de Spoon Graphics.

(Vía DIY Photography)