El pasado fin de semana tuve el placer de poder asistir al taller “El reportaje fotográfico. Proyecto de pasión y vida” impartido por Juan Manuel Díaz Burgos, uno de los grandes de la fotografía española de reportaje documental y Director Conservador de CEHIFORM (Centro Histórico Fotográfico de la región de Murcia). Organizado por la UFCA dentro del marco de actividades de MIRA ALGECIRAS 2005, fueron dos días en los que a través de toda clase de anécdotas e interioridades, aprendimos lo apasionante que puede llegar a resultar el retratar la vida mediante nuestra propia mirada del mundo.

Nacido en Cartagena en 1951, sorprende la enorme cantidad de ensayos y trabajos de calidad que tiene en su haber tras veinte años de esfuerzo. Entre ellos encontramos La Habana: Visión Interior (cuyo libro fué editado en 2002 por Lunwerg) tan solo es la punta del iceberg, y otros como Historias de playa, Piel Canela, El Deseo, Malecón de La Habana, El Perú de Vargas Llosa, o Raiz de sueños. Todos ellos ofrecen una visión muy particular de Latinoamérica, bien alejada de las imágenes que estamos acostumbrados a ver. Son fotografías extraordinarias de lo cotidiano, del día a día, de la vida; fotografías que siempre narran la historia de sus gentes, paisajes y culturas, y cuyos retratos son de una intensidad fuera de lo común.

Recomiendo a todos los que os encontréis próximos a la ciudad de Algeciras, que paséis antes del 20 de Noviembre por la galería Ramón Puyol de la Fundación Municipal de Cultura. La exposición “La Habana. Visión interior” es una de esas raras ocasiones que tenemos por estas latitudes de disfrutar con la obra de un autor como Díaz Burgos. Merece la pena.

Ahora os dejo con esta entrevista que pude realizarle y que él fue tan amable de contestar. Espero que os guste.

Entrevista

¿Cuál fue tu primer contacto con la fotografía?

Mi interés por la fotografía nace desde muy chico, aunque desgraciadamente mi incursión y primera toma de contacto no se hace efectiva hasta la edad de 24 años. Compro mi primera cámara réflex, una Canon Ftb y empiezo a tomar imágenes de mi entorno.

¿Qué es lo que más te atrae de tu trabajo? ¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha reportado?

Sin duda alguna, la oportunidad que me ha dado de conocer y comprender el mundo que nos rodea. El de abrirme las puertas para nutrirme y llenarme de muchas y buenas sensaciones, en definitiva de vivir la vida y al mismo tiempo, expresarla con libertad.

Bolivia, Perú, Colombia, Guatemala, México, Jamaica, Cuba… de todas los países y culturas que has retratado, ¿Cuál te llama más la atención?

Posiblemente la cultura inca, quizás por ser mi primer contacto con Latinoamérica, y al mismo tiempo, por lo compleja que la encuentro. Pero de todas ellas he tratado de aprender y enriquecerme. Pueblos humildes en donde todavía la solidaridad es algo más que una palabra. De ellos he aprendido sin duda muchos conceptos que parecen caducos en nuestra “floreciente” sociedad, como la honestidad y la honradez.

Ayer delante del TV quedaba perplejo viendo como gente joven rompían a gemir porque recién llegados a Barajas, y procedentes de Cancún, justificaban su enorme desagrado ante las cámaras, por el “trato” recibido durante el paso del último huracán. Uno justificaba que lo habían mandado a un refugio durante el paso de dicho huracán (salió ileso), otra lloraba por el retraso del avión en trasportarla junto a sus papas, otros muchos pidiendo explicaciones porque no comieron y bebieron como esperaban. Y nadie, absolutamente nadie, se acordó de lo que dejaron atrás, las autenticas desgracias de aquellos mexicanos que perdieron su casa, sus pequeñas pertenencias, o lo que es peor, sus propias vidas. Ni un puto recuerdo hacia el desgraciado que a lo mejor horas antes les había estado sirviendo un buen refresco en la piscina, y que posiblemente y con seguridad, ese huracán ahora lo tiene que haber jodido de verdad. Me espanta ese turismo que solo se nutre de excelentes jacuzzis, imbeciles entretenimientos, y que a la vuelta de sus espectaculares viajes por el tercer mundo, no han sido capaces siquiera de mezclarse y tratar de conocer el pueblo más cercano de sus dorados y seguros complejos turísticos.

¿Y cual crees que te queda por descubrir?

En la ambición por conocer, serian muchas otras culturas con las que me gustaría enriquecerme, pero prefiero seguir en mi ilusión por continuar mi trabajo fotográfico en torno a los que ya conozco; el mundo andino, Centroamérica y el área del Caribe. Pienso que cualquier trabajo fotográfico serio, pasa por desarrollarlo en profundidad. Y hoy por hoy, estos países me siguen proporcionando muchas satisfacciones, tanto en lo emocional como en lo profesional.

¿Qué opinas del boom de la fotografía digital?

Pues bienvenida sea. Estimo que es una herramienta más puesta en manos de los que creen en la imagen una manera de expresión. Otra cosa bien distinta es que se crea que es la panacea mágica que va a dar luz a nuestra ceguera. Sigo opinando que afortunadamente, la imagen la crea el fotógrafo y no la cámara. Personalmente, me apunto todavía a la tradicional, sobre todo para el empleo del blanco y negro. La estabilidad y durabilidad del negativo y otros conceptos, me hacen que la siga empleando, pero soy consciente del desarrollo creciente del digital. Mañana, Díos dirá.

¿Qué consejo le darías a aquellos que quieran iniciarse el reportaje?

Que ni lo duden, que lo hagan con pasión. De todas las muchas formas que las fotografía nos ofrece para poder expresarnos, el reportaje es para mi sin duda la más apasionante. Captar la vida en sus múltiples formas es una aventura fascinante.

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