El otro día, para explicar a mis queridos alumnos los principios básicos del retoque fotográfico y hacerles ver un poco la clase de cosas se pueden lograr utilizando Adobe Photoshop CS (o cualquier programa similar), recurrí a un trabajo que realicé hará cosa de año y medio o así. Tenía que hacer un original de prensa sobre las Orillas de Hércules, un paquete turístico en el que se ofreciese como destino el Campo de Gibraltar y el Norte de Marruecos. Disponía de muchas fotos que yo mismo había realizado con mi Canon 300D durante la semana previa en Marruecos, pero no tenía una imagen central que fusionase dos culturas tan diferentes. De esta forma, se nos ocurrió utilizar la mirada de una chica árabe, medio tapada con un abanico andaluz, pero teníamos un problema: no disponíamos de ninguna chica árabe ni tiempo para buscarla. Finalmente recurrimos a una amiga, pero por culpa las prisas y que yo aún estaba muy verde en eso de la fotografía de modelos, la foto salió bastante mal… oscura (no teníamos ningún tipo de iluminación), llena de imperfecciones de la piel (tampoco había maquillaje) y con los ojos irritados; un desastre vamos. No había opción de repetirla así que me puse manos a la obra.

Esta es la fotografía original antes de retoque alguno:

Y este el resultado final tras una sesión intensiva de “maquillaje digital”:

Para lograrlo tuve que hacer prácticamente de todo, desde jugar con los canales de la imagen, hasta dibujar y colorear zonas directamente a mano, difuminar otras, y aclarar selectivamente los niveles de la imagen, pero para que os sirva de ayuda en vuestros propios retoques puede simplificar un poco la cosa en los siguientes puntos:

  • Imagen > Ajustes > Niveles (Ctrl.+L). Ajusto la imagen mediante los selectores de iluminaciones (blanco) y medios tonos (gris) desplazándolos hacia la izquierda, aclarándola considerablemente. Si quisiera hacer lo contrario para dar más intensidad a los negros, utilizaríamos el selector de sombras (negro) desplazándolo hacia la derecha.
  • Ventana > Canales. Activo el canal rojo (Ctrl.+1), lo selecciono (Ctrl.+A) y copio (Ctrl.+C). Vuelvo a activar todos los canales (Ctrl.+`) y pego la información del portapapeles (Ctrl.+V). Si os fijáis, el canal rojo de una foto como la que veis, está mucho más “limpio” que el verde o azul (esto es precisamente por que los granitos, irritaciones y demás, son rojizas), por lo que se convierte en un buena opción para dejar un retrato en B/N otorgándole cierto look de modelo. En mi caso, como quería una imagen en color, lo que hice fue aplicar a esa capa el modo de fusión “Trama” y luego colorear las zonas de la foto que habían perdido más detalle.

  • Imagen > Ajustes > Tono/Saturación (Ctrl.+U). Tras hacer una selección para los ojos, ajusto el tono para darle ese color verde intenso mucho más atrayente.

  • Herramienta Desenfocar (R), Tampón de Clonar (S) y Pincel Corrector (J). Con estas tres herramientas terminé de dar los últimos retoques a la fotografía, concentrándome especialmente en la zona de las cejas de modo que no restasen protagonismo a los ojos (desenfocándolas) y resultasen más estilizadas (“depilándolas” por decirlo de algún modo ;) .

Por si sentís curiosidad, este es el cartel definitivo con todos los elementos insertados:

Este detalle del cartel se corresponde con las fotos que os comento realicé durante una ruta por el Norte de Marruecos justo a la semana de comprarme la 300D y sin apenas saber utilizarla aún. Estoy satisfecho del resultado, si bien el teleobjetivo que tenía por aquel entonces era realmente oscuro y me condicionó enormemente a la hora de trabajar.

Hoy en día me ahorraría mucho tiempo haciendo la foto bien desde el principio, pero lo bueno que tiene todo esto es que demuestra que hay pocas cosas que no se puedan hacer digitalmente.