Esta mañana he recibido un buen número de accesorios y algún que otro objetivo procedentes de mi tienda preferida en Alemania: TechnikDirekt. Entre ellos, he escogido el GPS CS1 de Sony para iniciar una nueva serie de reseñas con las que ayudaros a decidiros vuestras próximas compras navideñas.

Como ya mencioné en mi primera entrada sobre el geoposicionamiento de fotografías, este dispositivo de pequeñas dimensiones (comparad su tamaño con el del CD en el siguiente apartado) nos permite añadir un nuevo sentido a nuestro archivo fotográfico dotándonos de la capacidad de preguntar donde y no solo cuando. Con el Sony GPS CS1, la longitud, latitud y altitud en la que nos encontrábamos en el momento de capturar cada imagen pasa a formar parte de sus metadatos EXIF… independientemente de la cámara que utilicemos (pese a las advertencias de Sony que afirman justo lo contrario).

Contenido

Dentro de una de las cajas más feas que he visto en los últimos tiempos encontramos el GPS, un mosquetón con el que sujetarlo al cinturón o nuestra bolsa, el cable USB de conexión con el PC, un CD con la aplicación GPS Image Tracker (de momento solo disponible para Windows) y el clásico surtido de manuales. Sobre estos últimos decir que sorprende la ausencia de nuestro idioma, presente tanto en el software como en la propia caja con frases para el recuerdo como “¡Mapee sus memorias!”, “¡Expanda su placer de visualización con el mapa en línea!” o “¡Vámonos a fotografiar con la Cyber-shot y la unidad GPS!”.

El GPS

El CS1 utiliza un modo de recepción de 12 canales que almacena su posición cada 15 segundos en una memoria interna de 31 MB. Esto nos da para unas 360 horas de registro antes de vernos obligados a descargar la información en el PC. Además, utilizando una pila alcalina AA es capaz de funcionar durante unas 10 horas, ampliables a 14 en caso de decidirnos por las NiMH, una cifra que probablemente supere la jornada diaria de cualquier fotógrafo, por entregado que esté a su trabajo.

Con la simplicidad como bandera, este dispositivo solo presenta el compartimento de la pila, un botón de encendido y tres indicadores luminosos para la batería (verde: tenemos de sobra; roja: se encuentra por debajo del 20%), memoria (encendida: está llena) y señal (un parpadeo lento: todo va bien; dos parpadeos rápidos: buscando señal). Basta con pulsar el botón durante unos segundos para encenderlo y que comience a almacenar automáticamente un archivo de registro con nuestra posición. Cada vez que lo encendemos se crea uno nuevo con el formato WG + año + mes + día + hora GMT (por ejemplo, WG20061027161555.log) dentro de una carpeta llamada GPS.

De atractivo diseño y unas dimensiones realmente reducidas (36 x 87 x 36 mm), el material plástico con el que está construido el CS1 le permite mantenerse en unos 55 gramos de peso (sin contar con la pila) aunque a costa de sacrificar algo de resistencia. Para mi gusto, podría haberse mejorado el sistema de sujeción y es que el mosquetón que incluye provoca que vaya balanceándose dando golpes constantemente al ritmo de nuestra caminata. Probablemente sea una buena idea fijarlo a nuestra mochila mediante alguna goma o, en general, cualquier cosa que lo mantenga firme.

GPS Image Tracker

Ya que no dispongo de ninguna cámara Sony, no puedo analizar la actualización de la aplicación Sony Picture Utility que también se incluye en el CD, así que me centraré en GPS Image Tracker. Su funcionamiento es sencillo:

  1. Importamos los archivos de registro del GPS CS1 conectándolo mediante su puerto USB 2.0
  2. Seleccionamos nuestra zona horaria.
  3. Agregamos las fotografías que queramos geocodificar (cualquier JPEG con Exif 2.1 o posterior).
  4. Y pulsamos sobre Guardar todo… lo que sincronizará nuestras fotos por fecha y hora con la posición en la que nos encontrábamos en el momento del disparo.

Aunque cumple con su cometido, lo cierto es que esta aplicación está algo verde aún. Por ejemplo, cuando intentamos completar el cuarto paso con imágenes que no proceden de una cámara Sony Cyber-shot, el programa nos avisa de que no ha podido geocodificar la foto tal o cual (generalmente, la primera de la lista) y nos pregunta si queremos continuar por la siguiente. Si os sucede, responded “Sí a todas”: ese “No se ha podido” es más bien un “Tu cámara no es Sony” y el “¿Desea continuar?” bien podría cambiarse por “¿Desea geocodificarla de todos modos?”.

Por suerte, y aunque GPS Image Tracker cumple con su función, podemos utilizar cualquier otro programa que prefiramos como RoboGEO (Windows), GPS Photo Linker (Mac) o JetPhoto Studio (Windows y Mac) ya que los archivos de registro generados por el GPS CS1 siguen el protocolo NMEA. Eso sí, advertiros que por algún misterioso motivo Mac OS X no es capaz reconocer el CS1 por lo que para acceder a los registros necesitaréis utilizar Windows como puente y copiarlos mediante el sistema que prefiráis (por red, con un llavero USB, mediante correo electrónico…).

Conclusión

Con más pros que contras y un precio que lo sitúan entre los sistemas GPS más económicos del mercado, el Sony GPS CS1 es altamente recomendado a todos aquellos fotógrafos que quieran dar un paso más en cuanto a la organización de su archivo digital.